Autor: Amalia Zarcero
La promoción interna es uno de los canales de empleo más eficaces que te permiten avanzar y desarrollarte profesionalmente. Sin duda, es un mecanismo de las organizaciones que refuerza el impulso de tu carrera, y te ayuda a obtener mejoras laborales y a asumir mayores responsabilidades, sin necesidad de salir del ámbito de tu empresa.
En este artículo, exploraremos en qué consiste la promoción interna y cuáles son las claves que debes tener presente si buscas un ascenso o cambio profesional dentro de tu empresa.
¿Qué es la promoción interna?
La promoción interna es un proceso de selección de personal que se promueve dentro de una empresa. Estos procesos reportan numerosos beneficios, tanto a la propia empresa, como a las personas empleadas en ellas.
Para las organizaciones, poner en marcha un proceso de promoción interna tiene sus ventajas. Veamos algunas de ellas:
Ventajas de la promoción interna
- Las candidaturas, al provenir de la propia empresa, se supone que ya están más familiarizadas con el funcionamiento de ésta y conocen a la perfección su política interna y modos de trabajo. Esto comporta el beneficio de que, para estas candidaturas, el periodo de adaptación al nuevo puesto de trabajo es más rápido y conlleva, a priori, menos complicaciones.
- La promoción interna es una importante herramienta para retener el talento. Aprovechar el talento interno favorece la fidelización de todos aquellos profesionales que sobresalen y tienen aspiraciones, reduciendo de este modo las rotaciones excesivas de los puestos y ausencia de un personal sénior y altamente cualificado.
- Organizar un proceso interno es para las empresas mucho más económico que hacerlo de manera externa, pues no implica tener que lanzar una oferta pública, hacer una primera preselección, ni filtrados masivos de currículums, o tener que realizar numerosas entrevistas personales. Es un coste alto de recursos y tiempo.
- Dentro de un proceso interno, se da la circunstancia de que la selección de un/a candidato/a puede llegar a ser mucho más acertada, pues a estas candidaturas se las conoce mejor, por la sencilla razón de que ya se sabe cómo es y lo que se espera de ella.
Para la plantilla de trabajadores/as, aprovechar la oportunidad para poder participar en promociones internas, también involucra otras ventajas, como, por ejemplo:
Otras ventajas para la plantilla de trabajadores
- Favorece su motivación personal y bienestar, aportando la sensación de que la empresa los tiene “a buen recaudo”. La posibilidad de promocionarte es un motor que refuerza los vínculos entre empresa y empleados. Además, con este gesto se consigue transmitir el mensaje de que los ascensos y cambios a puestos deseables son una recompensa al esfuerzo y al mérito.
- Supone asumir nuevos retos, estimulando el interés hacia el logro de metas compartidas entre empresa y trabajadores/as.
- Está más que demostrado que las políticas desarrolladas para la promoción interna, y que se ajustan a las expectativas de los trabajadores/as, aumentan una mayor confianza en su organización, favoreciendo a un mejor clima laboral. Como consecuencia se produce un acrecentamiento de la productividad individual y grupal. Esta conexión simbiótica hace que personas empleadas se sientan partícipes y parte activa del rendimiento y crecimiento del negocio.
Sin embargo, y a pesar de las ventajas compartidas, no todo lo que ofrece la promoción interna son beneficios. También se dan una serie de inconvenientes que hay que tener muy en cuenta a la hora de buscar al candidato ideal. Ocurre con relativa frecuencia que no siempre el mejor candidato está dentro de la organización, ni es la mejor opción activar este mecanismo interno, porque:
Inconvenientes de la promoción interna
- El número de candidatos/as es más reducido, si la captación solo se limita a nivel interno. Cuanto mayor sea el número de candidatos, más probabilidades habrá de encontrar al más preparado.
- Además, es posible que la empresa no encuentre entre sus empleados/as con el perfil que busca, tal vez por falta de formación experiencia, o simplemente porque el puesto es de reciente creación e implique perfiles muy preparados o demasiado especialistas.
- También, una organización corre el peligro de convertirse en un espacio poco dinámico, hermético y endogámico. Esto le restaría frescura o la entrada de “nuevos aires” si no activa una política de contratación de talento externo.
- Cabe decir, y no es menos importante, que no siempre los criterios que se establecen en los procesos de selección internos son los más justos y guardan un mínimo de transparencia y equidad. En teoría, los criterios deberían estar establecidos dentro del convenio colectivo o marco de la empresa. Pero, a veces, no siempre se respeta, ocasionado el surgiendo rivalidades entre compañeros/as y una mala competencia. Y ya sabemos que las relaciones tóxicas y los conflictos contribuyen a climas laborales poco favorables.
Tipos de promoción interna:
Podemos encontrar dos tipos, según sea el movimiento, ascendente o no, hacia el nuevo puesto:
- Vertical, es cuando la persona trabajadora asciende a un cargo superior y con una carga de mayor responsabilidad, con un aumento de beneficios y salario.
- Horizontal, se produce cuando la persona trabajadora se traslada a otro puesto, en distinto departamento, pero mantiene similares roles y funciones.
¿Cuál es la posición que te gustaría alcanzar en tu empresa?
El primer paso para conseguir una promoción interna es conocer tus objetivos profesionales. Por ello, considera en qué áreas de trabajo te gustaría desarrollarte y promocionarte. Es esencial que tus metas profesionales coincidan con los objetivos de tu organización y que tus superiores estén receptivos a tus ambiciones profesionales.
La Proactividad y las buenas relaciones con los demás
Otra cuestión determinante para tu propia promoción es la proactividad que demuestres en tu puesto actual. Se trata de manifestar cómo es el interés por tu trabajo, el esfuerzo que haces y dedicación en tu día a día. Un consejo sería que mostrar una mayor visibilidad en tu organización. Estar activo y participar en diversas actividades, como cursos o eventos, te mantendrá a la vista y mostrarás lo mejor de ti.
En cuanto a la relación que establezcas con los demás, evita los conflictos innecesarios tanto con superiores y como con el resto de compañeros/as. Tener buenas relaciones, sabiendo colaborar y cooperar con los demás te abrirá puertas a otras oportunidades laborales. Y esta será una estrategia clave para ser considerado/a como posible candidato.
¿Cuál es la posición que te gustaría alcanzar en tu empresa?
Cuando una empresa quiere lanzar una nueva vacante lo primero que hace es definir las necesidades de la empresa, qué áreas de trabajo desea mejorar y cómo van a ser los puestos quiere que cubrir.
Seguidamente, se determinan los criterios que se van a seguir para la selección de personal. Se suele tener en cuenta antes el análisis (resultados, años de experiencia y actitud) y evaluación de la plantilla de la empresa para seleccionar aquellas candidaturas que sí dan el perfil.
Los criterios de selección
Aunque pueden variar de una organización a otra, los criterios de selección dentro de la empresa deben establecerse conforme a lo que se disponga en el convenio colectivo, o en su defecto, del sector. En cualquier caso, deben responder a criterios equitativos e imparciales para el conjunto de la plantilla. Así se evitarán problemas y la generación de un mal clima laboral. Algunos de estos criterios podrían evaluar actitudes, aptitudes y conocimientos del candidato, como:
- Resultados y logros conseguidos en la empresa. Identifica los KPI’s (indicadores clave de desempeño) de tu área de trabajo y logra al menos cumplirlos y tanto mejor si los superas. La capacidad de ir más allá de las evaluaciones de desempeño es uno de los factores más determinantes a la hora de considerar a una persona para su promoción.
- Formación académica ajustada a los requerimientos del puesto.
- Años de antigüedad y experiencia y que aportan valor a las necesidades del puesto.
- Las Habilidades y competencias no técnicas más deseables para el puesto.
El desarrollo de carrera: Las competencias profesionales y soft skills más deseadas por las organizaciones
Dentro un programa de desarrollo de carrera, una empresa puede contemplar, además de las habilidades técnicas necesarias para desempeñar un trabajo, otra serie de habilidades como las denominadas blandas o soft skills. Por poner algún ejemplo, la comunicación, el liderazgo, inteligencia emocional o la capacidad para mediar y resolver conflictos.
Puedes tener toda la certeza de que estas habilidades imprimen tu valor diferencial frente a otras candidaturas, a la hora de postularte en una vacante de promoción interna.
Si tenemos que resumir en un par de habilidades blandas aquellas que sí te van a permitir avanzar en tu carrera, una de ellas sería la de saber mantener una actitud positiva en tu trabajo. Es esencial demostrar entusiasmo y compromiso en tu trabajo, mejorando en cada momento sin perder la compostura. Además, una actitud positiva siempre te ayudará a afrontar los obstáculos y saber resolver problemas.
La flexibilidad es otra habilidad pertinente, si estás dispuesto a asumir nuevos retos y tareas. Es un indicativo de que eres capaz de adaptarte a los cambalaches y a las nuevas situaciones sin temer los cambios que conlleva en tu manera de trabajar o de afrontar las dificultades.
La evidencia de que tienes una ética de trabajo consolidada te asegura que vas a cumplir con tus compromisos y responsabilidades, tal y como se espera de ti. Ser una persona confiable hoy en día es un bien muy preciado y escaso que las empresas se disputan.
Por último, busca circunstancias propicias para demostrar tu capacidad de liderazgo en tu empresa es otra de las claves para promocionarte de manera óptima. Si tienes la oportunidad de liderar un equipo, sería la ocasión perfecta para demostrar tu capacidad para liderar personas y alcanzar objetivos comunes.





